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domingo, 18 de diciembre de 2011

Actitud hacia las personas de la tercera edad


En muchos sentidos las personas mayores se encuentran en desventaja tanto por el culto a la juventud existente en nuestro tiempo como por la tendencia de la sociedad occidental a rechazar la muerte.
Aunque a las personas mayores se les suelen aplicar los estereotipos de débiles y dependientes de las generaciones más jóvenes para tomar sus decisiones, a menudo tienen un gran nivel de moralidad, satisfacción de la vida y autoestima.
Antiguamente, las personas mayores gozaban de gran respeto (como todavía ocurre en países como China y Japón), por cuestiones educativas o morales y también por aspectos más interesados, ya que eran ellos los propietarios de bienes que podían ser heredados.
En algunas sociedades gozaban de poder político (consejos de ancianos) y decidían incluso la actuación de los miembros del grupo familiar o tribal.
Sin embargo, en la mayoría de las sociedades modernas los jóvenes son independientes y sus actitudes ante la vida no dependen tanto de sus familiares o allegados más mayores.

Las sociedades modernas tienen la obligación de garantizar a las personas mayores que tengan cubiertas sus necesidades básicas y que dispongan de los recursos suficientes para seguir viviendo de forma útil y satisfactoria dentro de la comunidad.
De lo contrario se está condenando a los ancianos a una vida de frustración, tristeza y soledad. Esta situación es una limitante de la vida misma de quienes en su juventud trabajaron y cuidaron por sus hijos y familiares que deberían estar obligados a ver por ellos cuando sus facultades se han mermado.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Ellos también deben cuidarse

Los hombres mayores de 50 años deben cuidar el funcionamiento de la próstata, una glándula que forma parte del aparato reproductor y urinario masculino. Responsable de la producción de parte del líquido seminal, se ubica a la salida de la vejiga. 
Las molestias del mal funcionamiento de la próstata suelen estar asociadas a dificultades y dolor para orinar. Su inflamación luego de los 50 años es muy común, aunque tratable. Los hombres deben realizarse controles periódicos sobre todo para descartar cáncer de próstata del diagnóstico y mantener una buena calidad de vida.
Si bien la hipertrofia de la próstata causada por la edad no es grave, puede propiciar la aparición de infecciones urinarias y demás molestias como necesidad de orinar repetidas veces o dificultades para vaciar la vejiga. Conviene consultar al urólogo antes de que se presenten los síntomas.


¿Qué pasa con la vida social después de los 50?

Muchas personas se deprimen cuando llegan a su cumpleaños número 50. Otros lo toman con humor e incluso organizan una fiesta o hacen bromas con el hecho de haber llegado a la edad de medio siglo.
Lo cierto es que, si todo ha rodado bien en lo económico y familiar, los 50 años pueden llegar a ser incluso una segunda adolescencia. 
Con los hijos ya criados, tal vez culminando estudios secundarios o terciarios, es el momento para gozar de la satisfacción del deber cumplido y, por qué no, quizás de un primer nieto. 
Diferente es la situación para las personas que se encuentran solas en esta etapa de la vida. Quienes por algún motivo no han conformado una familia, no tienen una pareja estable o están separadas, el panorama puede ser un tanto más complejo. 
Puede suceder que si todos los amigos están en una relación o con una situación familiar estable y alguno queda solo, sienta cierta dificultad para incorporarse a la dinámica de su círculo habitual. 
También se da el caso de amas de casa o varones que han pasado a retiro y no encuentran la forma de generar un vínculo con el mundo exterior. 
Hay quienes retoman los estudios que habían abandonado por diferentes razones en su juventud, por ejemplo. Puede ser un buen momento para dedicarse a un pasatiempo o practicar algún deporte. Lo fundamental es mantenerse en movimiento. 
Aunque la constante, sobre todo en las grandes ciudades, es vivir apurado y sin mirar al costado, los espacios de socialización pueden estar en la fila del supermercado o haciendo activismo por alguna causa. 
Más que con la edad, la capacidad de mantenerse socialmente activos tiene que ver con el temperamento, el estado de ánimo de la persona y su entorno.

Cuidados del adulto mayor

Cuidar de una persona mayor requiere de mucha responsabilidad. No se trata únicamente de evitar que tenga hambre o de que sufra un golpe. El cuidado integral del adulto mayor, toma conciencia de su salud física, mental y social.
La vejez es un proceso inevitable en el cual el cuerpo de la persona se comienza a deteriorar. 
Uno de los tipos de afecciones más comunes en la tercera edad son las cardíacas. El corazón no funciona de la misma forma y además, la acumulación a través de los años de grasa en las arterias que la obstruyen aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares.

Esto no solo refiere a infartos o lesiones cerebrales, sino también a otros problemas como la incorrecta circulación en las piernas u obstrucción, lo que provoca gran dolor y eventualmente muerte de los tejidos y en una última instancia, podría llevar a la amputación de los dedos.
Es importante tratar de que el adulto mayor tenga el menor sedentarismo posible.
Prevenir la osteoporosis es esencial para mejorar la calidad de vida. La actividad física puede mejorar la capacidad cardíaca y respiratoria y además, genera una actitud positiva hacia la vida que aumenta sustancialmente la salud.
Obviamente antes de comenzar cualquier tipo de ejercicio físico, se debe consultar un médico especialista para que nos indique qué tanto se puede exigir a la persona.
Se debe prestar especial atención a la alimentación de las personas adultas, ya que la desnutrición se puede dar de forma muy lenta y eso la puede hacer difícil de detectar. Todos los años se debe pesar y medir a la persona para saber que su índice de masa corporal es el correcto. Tomemos en cuenta que, la pérdida de dientes lleva a que no se mastique correctamente la comida, lo cual desemboca en un mal aprovechamiento del cuerpo de los nutrientes.
La falta de agilidad y reflejos de los adultos mayores los hacen más propensos a sufrir accidentes caseros. Una caída y fractura empeorará gravemente la vida de un anciano, ya que sus huesos no soldarán de la misma forma que en un joven.
Son muchas más los factores a tener en cuenta para el correcto cuidado de un adulto, pero lo más importante tal vez sea tratarlo con la dignidad y el respeto que se merece. Como mencionamos, una actitud positiva es incluso más importante que una rodilla que no duela.